abril 24, 2007

¿Qué tanto quieres a tu Escuela y qué tanto la quieren las directivas?

Como podemos aspirar a calidad educativa si tenemos que recibir clases en la penumbra?


Las cosas más simples son las que en el fondo determinan que una actividad sea agradable o no. Parece que los estudiantes de la EIB nos hubieramos acostumbrado a ver las instalaciones físicas en un estado deplorable, vamos a enunciar algunas de las cosas que consideramos son responsabilidad de la Dirección de la EIB, que requieren solución urgente.


Las conexiones de los cables de los equipos de los salones por fuera.
Algunos vidrios de las ventanas de los salones están rotos y faltan persianas.
Los salones casi nunca están organizados (aunque aqui cabe decir que esta responsabilidad es tambien de nosotros los estudiantes).
Las lamparas de algunos salones no sirven y las que sirven están tan "cochinas que no iluminan bien.

Nadie salva a nadie, sobre todo si ese alguien no quiere ser salvado, ¿Porqué tenemos que soportar que se nos trate como niños, que no se nos respete en esas cosas mínimas como el derecho a un espacio decente para estdudiar y desarrollarnos?

Pedimos a todos los estudiantes y docentes de la EIB, que se pronuncien frente a esta situación, porque la Escuela es nuestra y el aspecto físico de la EIB es un asunto de todos।
Próximamente tendremos una seccion de fotografías para que subas tus archivos que muestren el देप्लोराब्ले estado de la EIB.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Definitivamente, en casa de herrero, cuchillo de palo... Creo que a ese paso el nivel de deserción en la escuela va a crecer cada vez más. Porque la verdad con profesores tan perezosos para mantener actualizada una pinche página web; con una administración que no se preocupa por mantener los equipos de cada uno de los salones full; con una sala de sistemas con unos monitores que se creen las super cucas y los que mandan en la escuelita (que la verdad si le queda bien esta denominación)... nadie va a querer estar metido en un chiquero de esos. Mientras no exista una verdadera preocupación por cada uno de estos pocos de entre demasiados aspectos que agobian en la escuelita interamericana de bibliotecología no llegaremos a ninguna parte.